Definición y consecuencias del comercio ilegal de plaguicidas

Año a año, la demanda por los alimentos agrícolas se incrementa, ya que la población aumenta en número de personas, y el área disponible para los cultivos se reduce, por lo que se hace necesario optimizar las técnicas de producción, como la conservación de suelos, utilización de semillas certificada, dosis y tipos de fertilizantes y agroquímicos que faciliten el desarrollo de los cultivos y los protejan contra el ataque de diferentes patógenos ya sea hongos, bacterias, nematodos, afidios, ácaros y de arvenses.

Se considera que Latinoamérica se puede convertir en una huerta, para la exportación de frutas, hortalizas y granos para el resto del mundo, por lo que se vuelve un objetivo para el comercio ilegal de plaguicidas. Al contar los países con fronteras muy grandes, de difícil acceso y con muchos caminos rurales, se vuelve muy complicado para las autoridades poder controlar el contrabando de agroquímicos no registrados en los países.

Los diferentes tipos de agricultura que se presentan en los países, ya sea agricultura intensiva, tradicional, o la agricultura en ambientes controlados, necesita de agroquímicos para la protección contra enfermedades, plagas insectiles o arvenses, que si no son tratadas de una manera eficiente, llevarían al agricultor a la ruina económica o a dejarlo sin sus alimentos. Para contrarrestar la presencia de estos fitopatógenos y arvenses, las empresas dedicadas a la producción de agroquímicos, por medio de sus unidades de investigación trabajan en la creación de nuevas moléculas de plaguicidas o fertilizantes que le permitan al productor alcanzar sus metas de producción.

Los plaguicidas vienen a ayudar a los agricultores a producir de una manera más eficiente, optimizando los recursos con los que se dispone, ya que se han desarrollado moléculas muy específicas, amigables con el ambiente para tratar problemas muy concretos de la agricultura.

¿Qué es plaguicida o agroquímico?

Cualquier sustancia o mezcla de sustancias que se destina a controlar cualquier plaga, incluidos los vectores que transmiten las enfermedades humanas y de animales, las especies no deseadas que causen perjuicio o que interfieran con la producción agropecuaria y forestal, por ejemplo, las que causan daño durante el almacenamiento o transporte de los alimentos u otros bienes materiales, así como las que interfieran con el bienestar del hombre y de los animales. También se incluyen en esta definición las sustancias defoliantes y las desecantes (www.residuoscop.org).

Para la producción de un plaguicida se deben de seguir muchas normas muy específicas y rigurosas, que deben de cumplirse, para que un producto pueda ser registrado y vendido en un país, entre la identificación de una molécula con potencial biocida, las pruebas de laboratorio y pruebas de campo, pueden transcurrir un periodo de 11 años, durante el cual se realizan investigaciones sobre Seguridad Toxicológica, Seguridad Ambiental y Eficiencia Agronómica, todas estos estudios pueden sumar al final alrededor de 120 evaluaciones, antes del lanzamiento al mercado, con una inversión que puede oscilar en los $286 millones de dólares por molécula (www.croplifela.org).
Pero mientras que las empresas invierten en innovación y búsqueda de nuevas alternativas, surge un problema de índole mundial, que es el comercio ilegal de plaguicidas, en el cual se presentan productos en el mercado, que contravienen las legislaciones de los países y lineamientos de los organismos mundiales que velan por la salud y seguridad ambiental. Se consideran ilegales toda aquella actividad socioeconómica en la cual se ven implicadas transacciones de compra y venta de bienes y productos que provienen del plagio, contrabando, o incluso bienes robados (www.unodc.org).

Según el Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI), los plaguicidas ilícitos se componen de cinco (5) tipos:

• Productos y sustancias no autorizados, obsoletos o prohibidos: se introduce en un país productos que no están permitidos, o se encuentran en listas de productos prohibidos por su nivel de toxicidad. Además, en los países en donde se comercializa, no se realizaron los estudios necesarios. No tienen el registro para su comercialización.

• Importaciones paralelas: se puede presentar la importación paralela de plaguicidas que pueden ir a distintos centros de distribución.

• Productos falsificados o piratas: el producto puede contener parte del ingrediente activo, no traer el ingrediente activo indicado en la etiqueta o lo puede traer en otra concentración, además puede contener ingredientes activos no indicados

• Productos re-etiquetados o con etiqueta de disfraz: se puede presentar productos re-etiquetados o a los cuales se les agregó una etiqueta, que contiene información, de otro plaguicida.

• Envases rellenados: muchas veces los productos son abiertos y diluidos, por lo que la hora de aplicarlos, no realizan el control necesario sobre la plaga. O los envases son rellenados con otras sustancias que no es lo que indica la etiqueta.

• Robo de producto: se puede presentar el robo de plaguicidas en un estado o provincia, el cual después es vendido en otra zona agrícola, para ser aplicado a cultivos no permitidos.

Los plaguicidas falsificados se venden en copias de envases, con etiquetas falsificadas, que parecen idénticos a los productos legítimos originales e infringen los derechos de propiedad intelectual. El contenido de los recipientes es desconocido y puede consistir en una variedad de ingredientes activos de calidad variable. Además, los plaguicidas ilegales son productos que ni siquiera intentan copiar un producto auténtico. Los plaguicidas ilegales pueden contener o no los ingredientes indicados en la etiqueta del envase. La calidad de los plaguicidas ilegales puede representar un riesgo para la salud humana y el medio ambiente (http://www.apia-bolivia.org).

Desde el 2011, la Europol cuantificaba el tamaño del mercado global de agroquímicos en 10%, equivalente a 4.4 billones de Euros (http://www.ibce.org.bo). Mientras que la Agencia de las Naciones Unidas contra el Crimen Interregional (Unicri) indicó en un informe que hasta el 15 por ciento del comercio de plaguicidas es ilegal, es decir, que en sus procesos de distribución y venta están involucradas prácticas ilegales (http://www.portafolio.co).

La Europol consideró que la migración de otros delitos a la falsificación, adulteración y contrabando de plaguicidas se debe, entre otras razones, al amplio margen de ganancia y el relativo bajo riesgo de incurrir en la actividad ilícita. En Latinoamérica se debe de modificar las leyes, para sancionar con legislaciones más severas este tipo de delitos. Bajas o inexistentes penas, no tipificación como delito particular, ausencia de unidades judiciales especializadas y destinadas para su combate, son algunas causas que hacen del comercio ilegal de plaguicidas, un negocio apetecido. Incluso, la actividad delictiva puede servir para legitimar capitales o lavar dinero por las causas expuestas (https://www.croplifela.org).

Si se reporta un comercio ilegal de plaguicidas en Europa, en donde las leyes son muy rigurosas, la situación en Latinoamérica, debe de ser muy compleja, en donde nos encontramos una gran oferta de productos a muy bajo precio, de baja calidad, los cuales no garantizan su efecto para la plaga que se desea controlar, ofrecidos a agricultores de zonas muy rurales y de escasos recursos económicos.

Un estudio reciente llevado a cabo por la Federación de Cámaras de Comercio e Industria de la India, estima que el 30% del mercado total de plaguicidas en ese país está capturado por productos ilegales. El precio de un producto falsificado puede llegar a ser un 30% a 40% más bajo que el precio del producto de marca original, lo que convence al agricultor por optar por productos falsificados, aunque ya muchos agricultores se han manifestado por la pérdida total de sus cosechas debido al uso de productos adulterados (https://www.croplifela.org).

Consecuencias del comercio ilegal de los plaguicidas

El comercio ilegal de plaguicidas es un problema global que afecta a los agricultores, a la industria de protección de cultivos y genera múltiples riesgos para la salud humana, los cultivos, el medio ambiente y la economía; así lo reitera un reporte en el que se estima que por lo menos un 15% del comercio global de plaguicidas, corresponde a productos ilegales.

En América Latina el comercio ilegal de plaguicidas es una preocupación para países como Brasil, Paraguay, Uruguay, Colombia, Bolivia, México y Guatemala, países con gran vocación y áreas agrícolas extensas, donde estos mercados demandan grandes volúmenes para el control de plagas y enfermedades.

Dentro de las consecuencias para los agricultores a la hora de comprar y aplicar estos productos ilegales, se encuentran: pérdida de la eficiencia en el control de la plaga, enfermedad o arvense. Se pueden presentar problemas de salud, al no conocerse la composición del plaguicida, el agricultor no sabe los afectos sobre la salud de él o sus trabajadores. Al desconocerse la composición del producto, este puede ocasionar problemas de fitoxicidad en los cultivos, llegándose a perder las plantaciones.

Al medio ambiente pueden contaminar fuentes de agua, suelos, ya que se desconoce su efecto residual, y no son sometidos a evaluaciones muy rigurosas en cada país en donde se van a registrar.

Además, este comercio ilegal desestimula la investigación por nuevas moléculas, ya que no se respeta la propiedad intelectual de los fabricantes. Adicionalmente, obstaculizan el comercio ya que impactan las agro exportaciones, pues éstas corren el riesgo de ser prohibidas debido al uso de plaguicidas falsificados. También hay un impacto sobre las finanzas del estado debido a que el comercio ilegal de plaguicidas obliga a los estados a invertir recursos en inspecciones, incautaciones, bodegaje y eventual destrucción de productos incautados.

Otro problema que ha surgido con el comercio ilegal, es que los contrabandistas no declaran sus componentes. En 2014, la Cámara Internacional de Comercio resaltó el peligro que significó el transporte de producto ilegal en un vuelo comercial de pasajeros de Beijing a Budapest. Análisis posteriores descubrieron que el producto pudo haberse incendiado en cualquier momento a tan solo a 24 grados centígrados (https://www.elconfidencial.com).

A pesar de que la legislación de la Unión Europea en el uso de pesticidas es la más restrictiva del mundo, se estima que en torno al 10% de los pesticidas comercializados en sus países miembros es ilegal y no está sometido a los controles sanitarios preceptivos. China es la mayor preocupación de las autoridades. Allí se fabrica el 98% de las sustancias químicas de las 1.150 reconocidas por Naciones Unidas, muchas de ellas prohibidas en España para su uso en la agricultura (https://www.elconfidencial.com).

Recomendaciones para el agricultor
• Comprar agroquímicos con distribuidores autorizados: Los distribuidores desconocidos y la proliferación de comercializadoras no registradas (temporada) son señales de alerta.
• El precio del producto: Los precios bajos inusuales son señales de alerta. Si suena demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo es.
• Al adquirir un producto verifique que la etiqueta:
  o Cuente con instrucciones legibles en español
 o Esté adherida en forma permanente al envase y el envase venga sellado
 o Fecha de elaboración y fecha de caducidad: Estos periodos son de dos años en promedio.
 o Tenga el nombre del fabricante y datos de registro.
 o La tapa cuente con el sello de seguridad

• Siempre exija su factura. La factura debe tener los requisitos fiscales, datos del vendedor, información de contacto, la descripción de los artículos comprados esto es: el nombre del producto de marca registrada (o la marca del producto) que se le suministró de forma clara, y la cantidad comprada. Si la factura muestra el nombre de un producto diferente del entregado, insista en que le envíen una factura nueva o devuelva el producto al minorista.

• Denuncie a las autoridades de inmediato (http://www.residuoscop.org)

Bibliografía

• Comercio Exterior. Un mundo de oportunidades. 2017. Comercio ilegal de agroquímicos, un mal que nos afecta a todos. Santa Cruz- Bolivia. AÑO 25. Nº 250 • PUBLICACIÓN DEL INSTITUTO BOLIVIANO DE COMERCIO EXTERIOR. http://ibce.org.bo/images/publicaciones/ce-250-comercio-ilegal-agroquimicos.pdf
• Crop Life Latin América. 2017. Agroquímicos. https://www.croplifela.org/es/proteccion-cultivos/agroquimicos
• CropLife Latin America Documento de Posición sobre Anti-Falsificación para América Latina. 2017. http://www.apia-bolivia.org/images/publicacion-documentos/2017-CLLA-Position-Paper-Comercio-Ilegal-ESP.pdf
• Portafolio. Revelan que cerca del 15 % del comercio de plaguicidas es ilícito. 2016. http://www.portafolio.co/economia/comercio-ilegal-de-plaguicidas-en-latinoamerica-499173
• Protección de Cultivos, Ciencia y Tecnología. 2017. Comercio Ilegal de Productos de Protección de Cultivos: Una Amenaza a la Seguridad Alimentaria. México. http://www.residuoscop.org/wp-content/uploads/2017/08/Comercio-ilegal-de-plaguicidas-PROCCYT.pdf
• Oficina de la Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito. Delincuencia organizada transnacional. La economía ilegal mundializada. 2017. https://www.unodc.org/documents/mexicoandcentralamerica/TOC12_fs_general_ES_HIRES.pdf.

MAP Jaime Brenes Madriz, Ing. Agro
Instituto Tecnológico de Costa Rica
Escuela de Biología, Laboratorio de Biocontrol
Octubre 2017*